miércoles, 3 de diciembre de 2014

Desarrollo iterativo y la mejora continua

Una de las ventajas que presenta scrum como metodología de desarrollo de software, es que el desarrollo se organiza de manera iterativa e incremental, estableciendo de esta manera un proceso que está dividido en etapas y permitiendo obtener al final de cada una un producto potencialmente productivo con las funcionalidades mínimas y mas importantes y además estable.

Dividimos entonces el desarrollo en varias iteraciones llamadas Sprints, donde al final de cada uno no solo obtendremos un producto terminado, sino que contamos con la posibilidad de mejorar nuestro proceso de una manera continua, realizando una reunión de retrospectiva para evaluar lo que ha ocurrido en el último Sprint y proponer cambios para el siguiente. Al final del desarrollo podemos también realizar una reunión para evaluar el resultado del proyecto en su totalidad.

Estos conceptos para la calidad y mejora no son para nada una novedad y no fueron utilizados por primera vez con el manifiesto ágil, ni para el desarrollo de software iterativo ideado para responder ante las debilidades del modelo en cascada.


El cíclo de Shewhart

Walter Shewhart entre 1930 y 1940 ideó una técnica para organizar el trabajo y seguimiento de proyectos de cualquier tipo.

Es un procedimiento valioso que ayuda a perseguir la mejora en cualquier etapa.
La razón para estudiar los resultados de un cambio consiste en tratar de aprender a mejorar el producto de mañana, o la cosecha del año que viene.





De esta manera, el paso 4 del circulo nos llevará a:

a) Mejorar en cualquier etapa
b) Satisfacer mejor al cliente en esa etapa.

Puede que los resultados no indiquen ningún cambio, por lo menos por ahora.
También se puede hacer un bucle entre tres o mas etapas, para mejorarlo todo estudiando la interacción de los cambios sobre una o mas etapas del ciclo de Shewhart otra vez.

Por último es importante tener presente que cualquier actividad y cualquier trabajo forma parte del proceso. Cualquier proceso dividirá el trabajo en etapas y en cada etapa hay un cliente, la etapa siguiente.
La etapa final enviará el producto o el servicio al cliente final que es quien compra el producto o servicio.

Al Ciclo de Shewhart se lo conoce también como el Ciclo de Deming ya que fue éste quien lo implementó exitosamente en Japón en 1950.



Referencias:

Edwards Deming, Calidad, productividad y competitividad. La salida de la Crisis.
1989, ediciones Diaz de Santos SA

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